El hombre no es totalmente libre sino hasta que es liberado de las cargas que la vida le ha ofrecido.
El escritor busca inmortalizar sus pensamientos en tres o cuatro frases que no ha resumido bien sino que se ha extendido a unos cientos de páginas tratando de expresarlo y dentro, muy dentro de si, guarda a un ser humano agonizando por no haber sido escuchado de la forma en que todas su vida ha deseado. Por eso escribe. Para inmortalizar sus palabras y ganar eco con palabras que le fueron dificiles de pronunciar.
Si cada poeta hubiese dicho cuanto escribió hubiese sido el mejor amante o el político de su época. Sin embargo el poeta se carga tanto de sufrimiento que aun en sus obras más extensas deja sentimientos sin expresar.
Cuantos Daríos tomaron la gota depresiva que les cegó la vida y les inspiró tantas cosas bellas. Cuantos Daríos aun no han vertido esa inspiración y cuando les llega el día se van con ella al sepulcro. Se han liberado de lo material, pero lastimosamente se han llevado los espiritual consigo. Aclaro,no es el caso de nuestro Darío postmodernista.
Soñar no cuesta nada, el subconciente lleva al hombre a hablar con los animales, con las flores que deshoja deseando que el último pétalo sea el de la suerte y que las palomas le digan lo que su mejor amigo no le dice. El que busca un consejo no hace sino buscar la respuesta que desea escuchar.
No se debe apostar para ganar sino tratar de ganar, asi es menor el golpe de la tragedia que lleva consigo la pérdida que traumatiza al perdedor y brinda aliendo al ganador para tomar impulso en sus nuevos retos.
El que busca ganar al final termina jodido porque asumió nuevas responsabilidades que lo convirtieron en un perdedor de grandes proporciones.
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