VOLAR SOBRE EL PANTANO
La soledad es la madre de todos los sueños rotos, es la principal causa
de los tropiezos que se cometen en la vida de un ser humano. Siempre he
creído que la soledad puede combatirse aún estando a solas a través de
la meditación. Mi vida no ha sido un santuario ni he decidido realizar
las meditaciones que disciplina alguna se me haya impuesto pues he sido
criado en un hogar donde no se me ha implantado o educado con
direcciones hacia determinada religión o disciplina. Lo mejor lo he
descubierto en mi aun corta juventud y ha sido a través de la lectura, este
ha sido el mayor tesoro que he reunido para mí. Me he enamorado de los libros que me han enamorado a su vez de esta vida tan bella. Es un capricho que yo
mismo me he dado. Esto sucedió tras haber terminado mis estudios de
Derecho puesto que es donde se requiere de mayor hábito de lectura para
entender todas y cada una de las doctrinas y teorías planteadas por los
juristas y maestros del derecho que han sido parte formadora de dicha
ciencia.
Como anteriormente he dicho en encontrado refugio en la lectura en mis
momentos de mayor soledad la parte interesante y productiva es que he
encontrado en ellos a sabios consejeros y un enriquecimiento en materia
de literatura que me veo obligado a compartir un poco de su contenido
con los demás. Se trata pues en esta ocasión de la obra del escritor
Carlos Cuauhtémoc Sánchez de la editorial el diamante publicada en el
año 2004, la cual recientemente mientras me encontraba en el curso de Formador de policías turísticos
en la academia de la policía Nacional “Walter Mendoza Martínez” he
tenido el gusto de leer y de la cual he decidido compartir algunas
líneas contenidas en dicha obra puesto que si bien es cierto se trata de
frases acuñadas por el autor a los personajes que se encuentran dentro
de la obra también es cierto que estas frases forman parte de la
maravillosa forma de pensar del autor la cual da a conocer a nosotros
sus lectores.
Me doy cuenta de que es, ni más ni menos, la soledad lo que nos
atrae al fango como una melodía diabólica, y eso no significa estar
físicamente solo, sino tener carencia de afecto… Uno puede estar aislado
y sentirse feliz mientras trabaja, si tiene la seguridad de saberse
amado por alguien, aunque ese alguien no esté allí… En cambio, otra
persona puede estar rodeada de mucha gente y sentirse desdichada al
saberse ignorada. La soledad lleva al alcoholismo, a la droga, al
adulterio, al suicidio… Es la orilla del pantano en el que inicia la
perdición de cualquier ser humano… Una vez cayendo en ella, el lodazal
comienza a jalarnos hacia cienos de mayor espesura. (Volar sobre el
pantano Carlos Cuauhtémoc Sánchez, Pág. 27, editorial diamante año
2004).
El autor nos refiere a través de las presentes líneas una de las más
elementales necesidades básicas del ser humano tal a como propuso
Abraham Maslow a través de sus pirámide de las necesidades
que el amor es lo esencial en nuestra vida. Recientemente cuando se
anunciaba la muerte de Facundo Cabral he observado durante una
entrevista realizada en nuestro país antes de marchar hacía Guatemala
que exponía que sentía rencor por su padre tras haber sido abandonado y
sin darle la oportunidad de conocerlo pero que su madre le decía que
cuando se diese la oportunidad de conocerlo no hiciera más que darle un
abrazo y las gracias. Facundo Cabral narra que muchas veces intentó
buscar a su padre para matarlo pero que a sus cuarenta y tantos años
mientras él daba un concierto tuvo la oportunidad de conocerlo y que
hizo tal y como su madre le había dicho, le dio un abrazo le dio las
gracias y le manifestó que era bueno conocerlo puesto que era (su padre)
el último enemigo que le quedaba. Termina el señor Cabral su comentario
diciendo._ Quien era yo para juzgar a mi padre.- La persona que tiene a
alguien a quien amar y que lo ama nunca se siente sola, el amor se
manifiesta en nuestras vidas de diferentes maneras, el amor tiene más de
un millón de caras. Tenemos amor a nuestros padres, amor a nuestros
hijos, amor a Dios, amor hacia el sexo opuesto o hacia el mismo sexo,
ante ese abanico de oportunidades ¿Quiénes somos los seres humanos para
decir que estamos solos?
Entiendo también que tanto vuestras actuaciones como el amor
recibido nos brindan energía de autoestima; un combustible para vivir
que se almacena en el tanque de nuestra dignidad” (Volar sobre el
pantano, Carlos Cuauhtémoc Sánchez, editorial Diamante, año 2004. Pág.
47).
La soledad es una utopía que forma parte de la confusión que sufren
nuestros sentidos, no estamos solos, estamos deprimidos o bien estamos
en una situación un tanto difícil. Y quien dijo que vivir sería fácil.
Cuando se conduce un vehículo no siempre hay un camino bueno el terreno
no es siempre el mismo, lo que hay que hacer es evitar caer al fango y
seguir adelante, lo que hay que hacer es evitar atropellar a alguien y
lastimarlo y disfrutar el viaje mientras conducimos.
Nueve de cada diez hombres abandona a su esposa alcohólica, nueve
de cada diez mujeres se quedan junto a su esposo alcohólico. Esto no es
por fidelidad. (Dr. Spickard y Barbara R, Thompson, se muere por un
trago “Dying for a Drink”, editorial vida pág. 60).
Es muy cierta la afirmación que se hace, el hombre tiene mayor
determinación a abandonar a su esposa cuando es alcohólica, sin embargo
la esposa siempre está pendiente de lo que pasa con su marido pero no
siempre sabe como sobrellevar esa situación, y más aún cuando se es
madre de 3 ó 5 niños que esperan ser alimentados sin saber de donde
provienen sus alimentos. No se trata de la permanencia por la fidelidad
por la que la mujer aguanta maltrato físico y psicológico por parte de
su esposo alcohólico sino por una relación de dependencia que el mismo
alcohólico le ha hecho creer a través de sus insultos que disminuyen
cada vez más y más su autoestima. Conocí el caso de una joven madre de
tres niños, uno de 12 el otro de 08 y el otro de 04 años quien guardaba
su almuerzo del trabajo para sus tres pequeños luego de terminar su
jornada sin importarle quedarse sin comer durante todo el día y de
sentir hambre y cansancio luego de una ardua jornada pues el amor que
sentía hacia sus hijos era el más grande alimento que podía darle a su
alma. Una sonrisa bastaba para llenarla y darle aires para seguir
adelante con sus pequeños luego de haber sido abandonados por su padre
alcohólico.
El alcoholismo del hombre es un mal que contagia a la mujer en otras
formas de vicio, cuando ella no se convierte en alcohólica también, se
vuelve nerviosa, excitable y dependiente de esa relación entre temerosa y
maternal (Volar sobre el pantano, Carlos Cuauhtémoc Sánchez, editorial
diamante, año 2004, pág. 35).
La mujer se pone histérica, irritable ante cualquier comentario o
conducta de sus hijos. El mayor dolor que siente no es al ver llegar a
su esposo ebrio una vez más sino al estar sola y meditar acerca de la
miserable vida que le tocó vivir, es esto lo que daña más su salud
física y psicológica y disminuye su autoestima considerablemente. Cuando
la mujer sufre de maltrato físico se vuelve una persona nerviosa que se
deprime con facilidad, la agresión de la que es víctima se proyecta a
otros seres que ella quiere, tomando así una actitud similar a la de su
agresor.
OPTIMISMO :
Cada ser humano tiene que alimentar su alma de optimismo y tratar de
alcanzar todas y cada una de las metas que se propone. Los árboles
durante el verano por lo general no producen muchas hojas y se puede ver
algunos lugares un tanto áridos, pero cuando llega el invierno es un
lugar de árboles frondosos, eso mismo pasa con el ser humano. El ser
humano cuando siente alguna pena se siente deprimido, algunas veces
siente como si el mundo se fuera terminar debido al dolor que sufre,
luego cuando pasan los problemas obtenemos un segundo aire y nos
sentimos con nuevas fuerzas para vivir. Influye el ambiente que nos
circunda en la forma en que nos comportemos.
Recuerda que de todo funcionario se habla mal, de todo artista se
murmuran historias falsas, de todo gran hombre se dice que es
incompetente o que ha tenido suerte. Miles de artistas en potencia se
desmoronaron ante el primer “periodicazo", millones de posibles líderes
decidieron esconderse cuando se hallaron frente al veneno de los
críticos resentidos, pero el veneno no mata si no te lo tomas; que las
injurias te entren por un oído y te salgan por el otro. Si te igualas
con los cerdos acabarás revolcándote con ellos en el lodo. Nunca seas
sumiso, pero ve pacíficamente contra corriente, luchando por tus anhelos
y aguantando las mofas de los frustrados. Es parte del precio que hay
que pagar para ser alguien. (Volar sobre el pantano,Carlos
Cuauhtémoc Sánchez, editorial diamante año 2044, págs. 44 y 45).
Según Abraham Maslow el ser humano en su entorno social de desarrollo
tiene necesidades básicas y dentro de ellas propone las de afecto y de
pertenencia. Cuando nos sentimos sin afecto nos sentimos solos. Cuando
un grupo social o individuo nos critica o nos desprecia nos sentimos
mal. Decía el religioso José María Escrivá en su obra CAMINO “recuerda que no eres moneda de cinco para caerle bien a todos”.
Esto nos dice que cada ser humano es diferente desde forma de pensar,
actuar, vivir la vida. Somos seres genéticamente distintos y por ende
pensamos distinto, tenemos una forma distinta de ver el mundo y de
interpretar el ambiente que nos rodea y hace sus efectos en nosotros.
Nunca te amará nadie si no eres capaz de correr el riesgo de que
algunos te aborrezcan (Volar sobre el pantano,Carlos Cuauhtémoc Sánchez,
editorial diamante año 2004, pág. 45).
La práctica hace al maestro, toda persona que aprende una ciencia o
disciplina determinada lleva sus conocimientos a la práctica y eso
determina en gran manera la forma en que sea valorado su trabajo como
profesional. Los seres humanos nunca tenemos una vida perfecta en la
cual suceden las cosas a como las deseamos. Siempre existe un problema
que resolver en nuestras vidas. Es precisamente de esos problemas de los
cuales hay que aprender, de ellos se aprende a vivir la vida. Cierto
día durante una conversación a un anciano se le cuestionaba acerca de
sus conocimientos y experiencias en la vida y este contestó como en tono
sabio y de burla y a mi quien me quita lo bailao. No cabe duda de que
el anciano se refería a esos años que había vivido y tanta experiencia
que tenía en la vida que no se podía cuestionar con la impertinencia de
la juventud.
Don Quijote decía… “Si los perros ladran es muestra de que vamos
caminando”. Persigue tus anhelos. Escucha las críticas pero no dejes que
te lastimen. Jamás se ha erigido una estatua a un crítico. Los
monumentos pertenecen solo a los criticados. Nadie triunfa por su buena
suerte. Los envidiosos molestan, hacen ruido y parecen destacar, pero su
amargura tarde o temprano los hace caer. Al final cada persona está
donde debe estar. Todos somos la suma de nuestros actos. (Volar sobre el
pantano,Carlos Cuauhtémoc Sánchez, editorial diamante año 2004,
pág.46).
El pensamiento ha venido revolucionando el transcurso de la historia.
Por nuestra forma de pensar podemos esclavizar o liberar a un pueblo “La verdad os hará libres” (Jn 8:32)
Vemos a líderes despóticos que han sido derrocados por tratar de llevar
a cabo empresas llenas de violencia e irrespeto a los derechos humanos:
Hitler, Anastasio Somoza, Augusto Pinochet etc.…
… Tú eres lo que tienes entre las dos orejas. Tus ideas te hacen
libre o esclavo. Tu forma de pensar te quita o te da energía. Cultiva el
cerebro, por tu propio bien. (Volar sobre el pantano, Carlos Cuauhtémoc
Sánchez, Editorial Diamante año 2004, pág. 47).
Me llama la atención la división que realizara Carlos Cuauhtémoc Sánchez
acerca de las zonas de atención en el ser humano, las que al igual que
Abraham Maslow ilustró en el libro Volar sobre el Pantano de forma
escrita y gráfica. En esta ocasión compartiré la forma escrita de dichas
zonas de atención.
ZONAS DE ATENCION:
Las cuatro zonas de atención básicas.
01) Zona corporal: en ella se encuentran
los placeres carnales y necesidades instintivas. Comer, beber, evacuar,
respirar, dormir, ejercitarnos, asearnos. Las personas podemos quedar
atrapadas en este nivel con vicios como gula, pereza, alcoholismo,
drogadicción, etcétera. Cualquier problema físico nos obliga a dedicarle
a esta zona de atención un tiempo prioritario.
02) Zona emocional: Una vez que el cuerpo está sano
y satisfecho, necesitamos sentirnos en paz, sin miedo, ira o temor. En
la zona emocional buscamos el equilibrio anímico fundamental para la
superación.
03) Zona aprobatoria: con el cuerpo y la mente en
paz, comenzamos a pensar en ser aceptados, admirados y queridos por los
demás. Aprendemos a dar amor sólo después de haberlo recibido. La falta
de aprobación puede paralizarnos e incluso empujarnos a posturas
agresivas o suicidas.
04) Zona Material: Una vez que logramos un mínimo
de aprobación, pensamos en obtener bienes. Mucha gente se queda atrapada
en esta zona de atención. La avaricia y el deseo de poder se convierten
en un vicio.
… Existen otras cuatro zonas superiores que constituyen metas
sublimes. Cuando subimos a ellas se nos olvida el reloj, el dinero o los
aplausos y hacemos oídos sordos a exigencias físicas leves. Las cuatro
zonas de atención superiores.
05) Zona de aprendizaje: aquí, comprendemos que
debemos crecer y madurar cada día; disfrutamos leyendo, escuchando
hablar a gente más preparada, investigando, estudiando y sacando
conclusiones.
06) Zona de creación: el creador nos hizo a su
imagen y semejanza entre otras razones porque nos dio capacidad de
crear. Entramos a esta zona superior al escribir, pintar, componer
música, armar modelos, tejer, decorar, construir, diseñar aparatos,
innovar sistemas, etcétera.
07) Zona de servicio: el amor se experimenta aquí.
Incursionamos en esta área cuando, para ser los primeros, optamos por
ser los últimos y servidores de otros. Cuando pensamos en las
necesidades ajenas, tendemos la mano al desamparado, escuchamos al
solitario, consolamos al afligido, enseñamos de forma gratuita,
atendemos a nuestros seres queridos o propiciamos felicidad a otros. 08) Zona de misión:
este nivel máximo de vida implica la conciencia de haber sido creados
con un propósito especial y la seguridad de haber sido llamados por Dios
para tener una relación personal con él, y la convicción de una vida
mejor después de la terrenal. Las personas que viven en esta zona se
vuelven trascendentes y dejan una huella de amor y servicio por donde
quiera que pasan.




